J.G · Düsseldorf, Alemania
A mí me pasa algo raro, y es que de verdad me da gusto cuando toca sesión. No se siente como una cita pesada ni como algo que una va arrastrando. Él siempre aparece con una sonrisa, con buena energía, como con ganas genuinas de verte. Y eso, la verdad, ya mueve muchísimo desde antes de empezar. No se siente como alguien lejano ni como alguien que está cumpliendo por cumplir. Se siente presente, vivo, metido de verdad en el encuentro, y eso cambia todo.